miércoles, 28 de mayo de 2014

ésta casa no es la mía



ésta casa no es la mía
ni ésta boca es mía
ni las palabras que de ella salen son mías
y no fuiste, como yo pensé
la última o la única de mis posesiones
porque nada tengo
que no sean deseos
y no tuve tampoco los brazos del enano
cuando pensé tener algo al fin
y no era  mía la sombra que me perseguía
ni tampoco el eco de mis pasos cuando partía

no he tenido nunca los abrazos que te di
            no eran míos
ni lo era el beso que me robaste
como el fétido embiste de mis juventudes
no era mía la carne que probaste
ni la piel que murmuraba
o gemía

cuando creíamos que era placer aquello
           podría morir una vez más!
pero la muerte tampoco es mía
no lo fue ni siquiera cuando quise dársela
a los recuerdos
y es que no son míos los recuerdos
ni siquiera cuando los siento
ni siquiera cuando me acuerdo de ellos
o del insomnio
que tampoco es ni fue mío jamás
y es que aunque derrota no es la mejor palabra
cuando no hay nada perdido
ni la vos que era mía
la que dijo adiós
ni tampoco ésta casa
ni la boca que es tuya
ni las palabras que de ella salieron son tuyas

entonces no hemos sido..
no fui, como yo pensé
la última o la única de tus posesiones
porque nada tenés
que no sean deseos
y no tuviste tampoco los brazos del enano
cuando pensaste tener algo al fin
y no era  tuya la sombra que me perseguía
ni tampoco el eco de tus pasos cuando partías
no tuve nunca los abrazos que te di

entonces veo que no tenemos
porque no hay nada
y cuanto menos tenemos más cerca estamos
y cuanto menos nos damos
más cerca murmuramos
el frío

viernes, 9 de mayo de 2014

El pozo



Tenía muchos sentimientos, muchos deseos y muchas ideas, pero no sabía qué hacer con ellos. Decidió entonces hacer un pozo. En él echó todos sus sentimientos, sus deseos y sus ideas. Ahora sólo tenía un pozo. 

jueves, 8 de mayo de 2014

no quiero para mi hijo



no quiero para mi hijo

los mismos sueños truncados

las mismas lágrimas

raídas por el paso de las penas

no quiero para mi hijo

el sobrante de tus veredictos

              irreales

de lo que debería ser el deber ser

no quiero para él

los mismos pasos ni el mismo camino

no quiero que tenga en su espejo

la misma imagen que yo he tenido en el mío

todos los días de ésta muerte

todas las noches de éste insomnio

no quiero tener para mi hijo

los mismos soles ni las mismas lunas

que he tenido estos días

y éstas noches que ya no son mías

no quiero ver mis ojos en los suyos

no quiero ser la sombra de sus luces

ni la orilla de su río

no quiero para mi hijo

un padre que sea otro

ni una madre que sea otra

no quiero para mi hijo

el verde de mis esperanzas

               infecundas

ni el azul de los mares de mis horizontes

lo quiero completo

lo quiero de colores

lo quiero con todo y noches y sueños

con todo y vidas y luces

lo quiero haciendo su azul

su propio azul

para que sepa por qué el aire es mejor

cuando es su propio aire

su propia libertad

su propia soledad

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