domingo, 19 de enero de 2014

Hagamos una tregua



hagamos una tregua
de odios
y de beneficencias
dame la sangre de tus venas
y dame  tus heridas
para usarlas de hilo para tejerme el alma

hagamos una tregua
una tregua de los otros
y vayamos al centro de nuestro mar
a rezarle a Pontos
que nos lave las lágrimas
y los dolores
para que quede con las mareas
solo el rastro que hoy lleva nuestros caminos
de vuelta

hagamos una tregua
de pesadillas y de pasados
una tregua eterna
que no le recuerde al presente
las calamidades del pasado

hagamos una tregua
una tregua de golpes
y dejemos que las heridas
nos tatúen de cicatrices la carne
para hacerlas un signo
de todas las batallas perdidas
de todas las miradas fallidas
para hacerlas un verso fundido
en la poesía
en rojo
de las manos de lazo del retoño

viernes, 17 de enero de 2014

Hormigas tontas



Todo empezó como un recuerdo, pero es que los recuerdos son tramposos. Yo recordaba la piel, los ojos, aquella boca que parecía una bomba de sangre masticable. Me encantaba. El niño dice: ¨Mirá papá, una hormiga tonta¨ y yo pienso que en realidad la imagen de las hormigas tontas es la más apropiada para esos recuerdos míos. Mínimos, pequeños y engañados, con la idea de que pueden llevar todo el peso sobre los hombros para levantar un edificio.

Igualmente seguía yo con mis hormigas tontas atormentándome (porque cuando un recuerdo es lo más cercano que uno tiene de la realidad deseada, está bien jodido y atormentado) y pensaba en las piernas agarradas de mi espalda, las tetas, las nalgas apretadas entre mis manos, el olor, la humedad. Empezaba a sonreír de nuevo, si fuera una hormiga tonta en esos momentos, sin duda podría llevar un árbol a espaldas. Te llamo, quiero compartir con vos mis recuerdos, pero antes vos me contás tus pesadillas, recurrentes, temerarias como monstruos marinos. Extrañamente coinciden con mis recuerdos, pero ya lo dije, los recuerdos son tramposos. Esa maldita pesadilla tuya que es capaz de acabar con toda una multitud de hormigas tontas con un solo pie.

Yo sigo recordando, no lo puedo evitar. Haciéndome un revoltoso de pesadillas, a ver si algún día la pesadilla (porque las pesadillas también son tramposas) sucumbe tras un ataque de hormigas asesinas como las que duermen en mi cabeza. 

lunes, 13 de enero de 2014

Hoy te he visto



Hoy te he visto
eso creo
creo que eras vos

la misma cara
los mismos ojos
(mirada en otra dirección,
eso sí)
pero eran los mismos
los que se derramaron alguna vez
espesos como miel
en ésta carne
hoy fría
espesos como tu sangre
(porque tu sangre de hoy
ya no es rala)

no has soltado el capricho
pero es que eso es tan tuyo!!!
sin duda eras vos
sin duda hoy te vi
esa terquedad
sólo comparable con la mía
esa que te hace pensar que la mejor forma
de matar a un perro
es pensar en matarlo
                Nada más.

Pero eras vos
lo sé
porque no me viste
porque no has matado al bastardo
eras vos… maldita sea!!!!
cualquier otra hubiera sabido cómo acabar
con los residuos
del presente pendiente
que ya no te deja verme
que te convierte en otra
aunque sigás siendo vos


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