martes, 29 de marzo de 2011

Anda

Anda
y cuéntale a la noche
que es más fría mi mano
cuando con la pluma aniquila al verso
que no hacen falta suspiros
cuando todo el aire ya se ha acabado

Anda
y cuéntale a los días
que no hay calor en el engaño
cuando te  olvidas de una caricia
que no hacen falta los destellos
cuando las sombras  han cubierto el daño

Anda
y cuéntale a todos
que sin despedida me he marchado
cuando partir o quedarse es lo mismo
que no hace falta decir adiós
cuando el andar ya ha comenzado

martes, 22 de marzo de 2011

Primero pasaron los años

Primero pasaron los años
eras joven
y queriendo que pasaran
los dejaste pasar

Luego pasaron los meses
cubiertos con un ímpetu menor
pero queriendo que pasaran
los dejaste pasar

Luego pasaron los días
con pasos mucho más presurosos
y creyendo querer que pasaran
los dejaste pasar

Luego pasaron las horas
sin dejarte empezar ni terminar
y deseando dejar que pasaran
las dejaste pasar

Luego pasaron los minutos
acompañados por el vértigo
y sin querer que pasaran
los dejaste pasar

Luego pasaron los segundos
apenas aprendías a contar
era preciso que ya no pasaran
pero los dejaste pasar

Finalmente llegó el momento
sólo uno, inmóvil, porque es el final
¿cómo haber dejado que tantos pasaran?
…y lo dejaste pasar…

miércoles, 9 de marzo de 2011

El insomnio y el vértigo son hermanos

El insomnio y el vértigo son hermanos. El insomnio se pone de noche para no dejar al día terminar, hace la burla de la fantasía de despertar y con el pincel de la vigilia pone sombras en el lienzo del sueño para que deje de darle a mis dolores un aspecto brillante de finitud. Es como si tuviera vida propia, como si se burlara en la cara de los que, esperanzados en el mañana,  piensan que con la luz del sol todo vuelve a comenzar. “Nada ha terminado aun”- me dice en la cara con una mueca funesta y mis ojos abiertos dejan caer lágrimas secas, porque las lágrimas del insomnio son un oxímoron. El insomnio nos deja la certeza de que la vida en realidad es continua, mientras el sueño corresponde a un shock para la pesadumbre de seguir en el mismo fango. El insomnio no deja que nada se acabe, lo vigila, lo vela, lo quema, lo hunde como una navaja afilada en las venas sangrantes del delirio.

El insomnio y el vértigo son hermanos. Porque con el paroxismo de la noche, recordando que todo está por acabar, me dejan colgando en espera de que todo se vuelva a nutrir de vida, como si a punto de llegar el final, yo fuera capaz de ver mis desventuras con placidez. Pero el insomnio no me deja bajar, me mantiene en una cima y cada vez me pone más alto, provocando así la sensación de la caída. El insomnio es quien propicia la caída, y su hermano el vértigo es quien la ejecuta. Durante la vigilia estoy al borde de todas las honduras del dolor, estoy más cerca de la locura y más cerca del sufrimiento. Mientras tanto, la melancolía sale a dar la cara por mí y me expone desnudo, sin nada que perder porque todo ha sido perdido ya, y sin nada que ganar porque es imposible soñar.

El insomnio y el vértigo son hermanos, y yo aquí esperando colgado en las garras de aquél, a que su hermano corte la cuerda y me deje caer.

lunes, 14 de febrero de 2011

Certeza de la Nada


En la noche
me invade la certeza
de no poder dejar de hablar del tiempo
o de que el tiempo no pueda dejar de hablar de mi

o la certeza de que fui hecho para el insomnio
o que el insomnio fue hecho para mi

o la certeza de que soy la contradicción
o que la contradicción se ejecuta sobre mi

o que no se habla de certeza cuando es necesario elegir
que con más de una opción no se puede evidenciar

que donde hay y no hay, siempre estoy yo
que donde no estoy yo
nada hay que merezca ser cierto
nada que domine la ansiedad
nada que calme las aguas de la noche
nada que detenga el ruido del estruendoso silencio

Nada
nada, ni la fantasía de la certeza

sábado, 9 de octubre de 2010

Indiferencia y Absurdo del Estar Ausente

Guitarra, mueble, casa, carro, autopista,
palabras, flechas,
signos, símbolos, señales,  
nada, nada, siempre, nunca, máscaras, disfraces,
países, país, nada, nada, siempre, nunca,
versos, infinitud, indiferencia, nadie, todos,
números, aquí-es, allá-es, nada, nada, siempre, nunca...

Dibujos intestinales de las praderas concretadas por asfaltos inútiles
largos caminos recorridos entre conversaciones de espaldas
¡ha de venir un Mesías a salvarnos de tanta vida muerta!!
historia de reencarnación de los muebles que somos
como un monigote colmado de movimiento explotando ante los roces
como querer gritar cuando el monstruo te ahoga con una almohada
como olvidar que no me han abierto ninguna puerta
¡como si en algún momento hubiese habido algo así como un cosmos!
aquí donde no hay nada, nada, siempre, nunca.



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